Escrito por Ainhoa Resano.
Proyecto ELLAS nació como una iniciativa participativa para recuperar, preservar y celebrar la memoria colectiva de las mujeres a través de las fotografías de sus álbumes personales y sus propios relatos. ELLAS se desarrolla en los Barrios Altos de Bilbao desde el año 2017. En estos años se ha convertido en un proyecto colaborativo de creación que ha activado procesos de memoria a través de múltiples dispositivos e instalaciones en la vía pública, replicándose en distintos territorios. Ahora busca transferir y socializar el conocimiento acumulado y aspira a convertirse en una herramienta colectiva que inspire y active procesos de memoria en nuevas comunidades.
A través de la convocatoria de proyectos experimentales de transferencia del iLab, hemos iniciado un proceso de transferencia que nos ha permitido reflexionar sobre los saberes y deseos del proyecto, con el fin de crear una herramienta colectiva que inspire y active procesos de memoria en otras comunidades.
La evolución hacia un modelo transferible ha abierto nuevas posibilidades para la construcción conjunta y la colaboración activa, promoviendo la autonomía y participación de asociaciones, agentes y comunidades en sus propios contextos. A su vez, el proyecto propone despegues desde lo local hacia una visión más amplia, donde las memorias se entrelazan y dialogan, construyendo un atlas vivo que recoja y active las memorias, de cada barrio, ciudad y pueblo, celebrando que las historias sean narradas, preservadas y compartidas.
Desarrollo del Kit para la Activación de la Memoria
A través de una creación colectiva, hemos desarrollado el Kit para la Activación de la Memoria, que sintetiza y despliega la metodología y los aprendizajes de ELLAS.
Este kit está diseñado para ser utilizado por cualquier persona o grupo que desee activar su propia memoria. Su punto de partida es una carta de activación “Tengo una historia que contar”, que invita a la acción a través de tres postales. El kit despliega una serie de elementos conectados entre sí, guiando a quien lo utiliza a través de unos pasos a dar, mientras deja espacio para que se forme una historia propia. Incluye instrucciones para cada paso, consejos prácticos para enfrentar desafíos y alertas para reflexionar sobre puntos sensibles. Además, contiene un desplegable que actúa como una lupa sobre los pilares fundamentales del proyecto: memoria, creación y mediación, mostrando tres formas de ponerlos en práctica.
Desafíos y Aprendizajes
Uno de los mayores desafíos fue transformar un proyecto personal en un modelo colectivo y transferible. Este proceso implicó adaptar el contenido para que los conocimientos adquiridos fueran accesibles y útiles para otras comunidades y colectivos. Durante este período, contamos con la asesoría de iLab, a través de reuniones individuales que nos ayudaron a afinar el proceso. Además, nos reunimos con los demás proyectos seleccionados en el iLab, compartiendo experiencias y resolviendo dudas.
Las herramientas para la activación de la memoria pueden dotar a las comunidades de la agencia necesaria para preservar y celebrar su propia narrativa, lo que nos llevó a reflexionar sobre la importancia de la autonomía comunitaria y la conexión entre comunidades. La creación de un formato transferible fue un reto, pero aprendimos que este modelo puede y debe ser flexible, adaptándose a las necesidades específicas de cada comunidad y contexto. Este proceso nos reafirmó que la memoria colectiva es una herramienta clave para generar transformación social, y que las prácticas artísticas desempeñan un papel fundamental en la creación de narrativas compartidas.
La Activación del Kit: La Experiencia de Transferencia
El kit se activó en una sesión de transferencia con varios colectivos y agentes. Durante la sesión, las personas participantes realizaron una dinámica que les permitió explorar cómo el kit puede ser una herramienta concreta para iniciar sus propios procesos de memoria. La experiencia fue enriquecedora tanto para las participantes como para el equipo facilitador, ya que nos brindó valiosos aprendizajes sobre los retos y las oportunidades de aplicar la metodología en diversos contextos.
Con el Kit desarrollado y las primeras pruebas realizadas, este proyecto se ha consolidado como un proceso colectivo y abierto. Nuestro objetivo es que más comunidades activen sus propias memorias, fomentando la participación. Este proyecto no termina aquí. La memoria está viva, y al compartirla, la preservamos y la transformamos, porque la memoria no solo se recuerda, sino que también se crea.

